La Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA) desarrolla servicios de vigilancia, inspección y control en espacios naturales protegidos, especies exóticas invasoras, prevención de incendios, pesca furtiva, residuos y protección de flora y fauna.
Con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica, la Policía Autonómica – Cuerpo General de la Policía Canaria reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio natural del Archipiélago y hace un llamamiento a la corresponsabilidad ciudadana y la importancia de comunicar cualquier conducta que pueda poner en riesgo los espacios naturales, las especies protegidas o los recursos marinos y forestales de Canarias.
La labor desarrollada por el Grupo de Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (GRUMA), integrado en la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA) es fundamental en un territorio insular con ecosistemas únicos, elevada presencia de endemismos y espacios naturales especialmente sensibles, la vigilancia medioambiental constituye una herramienta esencial para prevenir daños, detectar infracciones y colaborar con las administraciones competentes en la protección de la biodiversidad.
El lema internacional de este año, “Acción local para un impacto mundial”, resume el sentido de estos servicios: actuaciones concretas sobre el terreno que contribuyen a proteger el equilibrio ecológico de Canarias y a reforzar la responsabilidad colectiva en la defensa del medio natural.
Actuaciones recientes en defensa de la biodiversidad canaria
La Policía Autonómica ha colaborado en el operativo para frenar la expansión de la culebra real de California en Gran Canaria, dentro del programa #STOPCULEBRAREAL. El dispositivo se centra en inspecciones aleatorias de vehículos en zonas portuarias para evitar el traslado accidental de ejemplares hacia otras islas, con participación del GRUMA, el Grupo de Transporte y el Grupo de Guías Caninos, junto al Servicio de Biodiversidad, el Cabildo de Gran Canaria y Puertos Canarios.

También se han realizado inspecciones en establecimientos de Gran Canaria y Tenerife, donde se inmovilizaron productos con semillas de especies vegetales prohibidas, entre ellas amapola de California y semillas del género Musa. Estas actuaciones reducen riesgos para la biodiversidad, la bioseguridad y la sanidad vegetal del Archipiélago.
El GRUMA ha reforzado su presencia en enclaves como la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, el Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur y la Reserva Integral de Inagua, realizando labores de control, identificación, denuncia y sensibilización para evitar actividades no autorizadas y reducir el impacto sobre hábitats frágiles.
La protección de hábitats frágiles es una prioridad en la conservación de la biodiversidad canaria ya que existen muchos hábitats de interés comunitarios que albergan especies únicas en el mundo.
La prevención de incendios forestales es otra línea prioritaria. En este ámbito, agentes del GRUMA han intervenido ante actividades de riesgo en zonas de monte durante situaciones de alerta. Asimismo, la Policía Autonómica mantiene servicios de apoyo a Inspección Pesquera para combatir el furtivismo, controlar tallas mínimas, periodos de veda, trazabilidad y origen legal de los productos pesqueros.

La labor del GRUMA incluye igualmente servicios de control de residuos, en colaboración con la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, frente al almacenamiento irregular de residuos peligrosos y puntos de vertido incontrolado, principalmente de materiales procedentes de la construcción, actividades industriales o potencialmente contaminantes para la atmósfera.

El GRUMA de la Policía Autonómica realiza también servicios de vigilancia, inspección y apoyo a los servicios competentes de los Cabildos Insulares y del Gobierno de Canarias en materia de patrimonio cultural, especialmente ante actos vandálicos, pintadas, deterioro, destrucción o saqueo de yacimientos arqueológicos, enclaves etnográficos, bienes del patrimonio industrial y elementos protegidos con la categoría de Bien de Interés Cultural. Estas actuaciones permiten documentar daños, identificar posibles responsables y reforzar la protección de espacios históricos y culturales especialmente vulnerables frente al abandono, el expolio o usos no autorizados.
La protección de la biodiversidad en Canarias exige una respuesta coordinada entre administraciones públicas, cuerpos policiales, servicios técnicos especializados y ciudadanía para ser más eficaces ante amenazas como la expansión de especies exóticas invasoras, el furtivismo, los vertidos, el tránsito no autorizado por espacios protegidos o las conductas de riesgo en época de incendios.
“Proteger la biodiversidad de Canarias es proteger nuestro futuro”, señalan desde el Cuerpo. “Cada servicio de vigilancia, cada inspección y cada actuación preventiva contribuye a preservar unos ecosistemas únicos, frágiles y esenciales para la identidad del Archipiélago”.
