Salir de trabajar a la hora en la que acaba la jornada es algo del todo normal, y legal. Sin embargo, ha habido casos de trabajadores despedidos precisamente por irse a su hora; ¿por qué ocurre esto? Lo cierto es que salir a tu hora es un derecho reconocido, pero a veces esa puntualidad mal enfocada puede ser motivo más que justificado para que te acaben despidiendo.
Debemos tener claro que la ley no castiga la puntualidad, ni podría hacerlo, pero sí permite sancionar conductas que recortan minutos de trabajo bajo la apariencia de cumplir el horario. Y es en esa diferencia, a veces mínima, donde se han apoyado varias empresas para justificar despidos que luego han llegado a los tribunales.
La justicia, incluido el Tribunal Supremo, ha tenido que pronunciarse en varias ocasiones para delimitar esta frontera. Y las sentencias han ido marcando una pauta bastante clara ya que el despido no se produce por salir puntual, sino por dejar de trabajar antes de tiempo. Esa es la clave que debemos matizar y entender bien.
Se permite el despido si el trabajador se va del trabajo cuando termina su jornada
Cuando los jueces analizan un despido de este tipo, no miran si la persona sale a su hora, sino si ha trabajado hasta el último minuto de la jornada. La diferencia es enorme. Las sentencias revisadas en los últimos meses han avalado despidos únicamente cuando se acredita que el empleado abandonaba el puesto unos minutos antes, dejaba tareas sin cubrir o se desentendía del relevo necesario en sectores donde la continuidad del servicio es esencial. Es decir, lo que sancionan los tribunales es la reducción deliberada del tiempo efectivo de trabajo. En algunos casos, los empleados dejaban de atender sus funciones varios minutos antes para cambiarse, guardar sus cosas o preparar la salida. Aunque oficialmente cruzaran la puerta justo a la hora, en la práctica estaban trabajando menos de lo pactado.
El razonamiento judicial es simple ya que no se puede cobrar una jornada completa si parte de ella no se realiza. Por eso, cuando la empresa demuestra de forma objetiva que el trabajador recorta su jornada para llegar puntual a la puerta, el despido puede considerarse procedente.
Puntualidad sí, pero sin abandonar antes el puesto
La confusión suele venir de equiparar dos conductas que no tienen nada que ver: salir a la hora y dejar de trabajar minutos antes. La primera está plenamente protegida por la ley; la segunda es un incumplimiento contractual.
A pesar de esto, ningún trabajador está obligado a prolongar su jornada ni a regalar tiempo a la empresa. El derecho a marcharse a la hora establecida es incuestionable. Pero ese derecho incluye otra obligación: trabajar hasta el último minuto del turno. Y ahí es donde muchos casos se complican. Si el empleado dedica los últimos minutos a recoger, cambiarse o desconectar de sus tareas con el objetivo de salir puntual, se considera que está reduciendo de facto su jornada. Por eso los tribunales insiste Read more custom